NUESTRA HISTORIA
Un pedacito de Chilecito, llevado desde el corazón
Alma Rioja nace de la conexión de dos almas: una que habita el plano terrenal y otra que, aunque ya no está físicamente, sigue acompañando desde el plano celestial. De ese vínculo surgió una relación profunda con una tierra que, sin saberlo, se convertiría en parte de esta historia: Chilecito, La Rioja.
Hace veinte años, sus fundadores llegaron a este lugar atravesando un momento de mucho dolor familiar, y allí encontraron lo que necesitaban: paz, compañía y alivio para el alma. Chilecito y su gente fueron un verdadero bálsamo; los recibieron, los abrazaron y los ayudaron a transitar aquel momento.
Con los años, ese vínculo no hizo más que crecer. Hoy, dos décadas después, la familia sigue visitando Chilecito dos veces al año, y en cada viaje continúa descubriéndose y maravillándose con sus paisajes, sus sabores, sus aromas, sus historias y, sobre todo, con su gente. Porque Chilecito no es solamente un lugar al que se vuelve: es un lugar que se siente propio.
De ese sentimiento nació la pregunta que dio origen al proyecto: ¿por qué no acercar un pedacito de esta tierra a quienes no tienen la posibilidad de conocerla? Así surgió el deseo de llevar los sabores, las historias y la esencia de Chilecito a otros rincones del país, especialmente a Buenos Aires.
Cada producto que llega a través de Alma Rioja lleva algo más que un sabor: lleva una historia, el trabajo y la pasión de quienes lo producen, y un pedacito de esa tierra que tanto dio a quienes la encontraron. Y, con suerte, también un instante de esa misma paz.
En ese camino, Juanjo ocupa un lugar especial: hijo de los fundadores y parte de esta misma historia familiar, fue quien los guió hasta Chilecito y quien, con su cariño por la tierra que lo vio crecer, les abrió las puertas de este rincón de La Rioja. Gracias a él, lo que empezó como un encuentro se transformó en un vínculo que hoy guía cada decisión de Alma Rioja: el mismo que nos acompaña, viaje tras viaje, a elegir cada producto y cada productor con el corazón.
Veinte años después de aquella conexión, nace Alma Rioja: un proyecto hecho desde el amor, la gratitud y el deseo de compartir. Un pedacito de Chilecito, llevado desde el corazón.

